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"Recuerdo perfectamente mi primer disfraz. Me lo compró mi padre en la
tienda Selfridges, de Londres. Yo tenía 9 años." Esta imagen entrañable
evoca los orígenes de la fascinación de toda una vida por la fantasía,
la belleza y la elegancia encarnadas en el mundo del espectáculo. Fascinación
convertida en pasión y fielmente expresada en el transcurso de 50 años
dedicados a vestir y calzar, con precisión de profesional y paciencia
de artesano, a actores, bailarines, cantantes y estrellas de variedades,
gimnastas y patinadores... La pasión de Marcos Menkes, sastre y visionario,
fundador de la Casa MENKES y patriarca de la familia que comparte con
entusiasmo su búsqueda incansable de la perfección a través del trabajo
artesanal. 
Marcos Menkes, hijo
de un acaudalado banquero de Tánger, sufrió los reveses de fortuna que
afectaron a tantas familias en los oscuros comienzos de la Segunda Guerra
Mundial. Refugiado en Madrid a los 12 años, estudió en el Liceo Francés
e inició su vida profesional como aprendiz del modisto catalán Marbel,
que confeccionaba trajes para artistas de teatro y de cine. Con sólo 21
años, Marcos Menkes montó su primer modesto negocio, especializado en
la realización de trajes regionales.
De la Gran Vía a Broadway
Del modesto despacho
madrileño a Nueva York, donde la Casa ha inaugurado su local más reciente,
hay medio siglo de trayectoria marcada por la consolidación de una red
nacional de tiendas y talleres (Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Alicante,
Zaragoza, Santander, Murcia, La Coruña, Valencia ) y la apertura de la
primera sucursal internacional en el Marais de París. Una
trayectoria basada en la filosofía tan sólida como intemporal de su fundador:
la calidad del trabajo artesanal, unida a la atención personal que caracteriza
a la Casa MENKES desde sus orígenes y que sigue siendo uno de los puntales
de su prestigio internacional.
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